Reconocer y comprender
Identifica emociones, sus componentes y la información que pueden aportar.
Programa de promoción y prevención
Esta cartilla fortalece recursos de regulación emocional para jóvenes y adultos. Las emociones integran pensamientos, sensaciones corporales e impulsos: no son buenas ni malas, aportan pistas sobre lo que necesitas, valoras o percibes.
Tu recorrido
Cada encuentro combina una explicación breve, una actividad experiencial, reflexión guiada y una estrategia para practicar en la vida cotidiana.
Identifica emociones, sus componentes y la información que pueden aportar.
Observa señales físicas y aprende a reconocer cómo se manifiesta la activación.
Practica respiración, atención plena y el anclaje 5-4-3-2-1.
Distingue pensamientos, revisa lo que está bajo tu control y elige un siguiente paso.
Ensaya comunicación clara, límites respetuosos y acciones de cuidado personal.
Integra las estrategias que te sirven y construye una ruta para momentos difíciles.
¿Qué me estoy diciendo?
¿Dónde y cómo lo siento?
¿Qué ganas de hacer aparecen?
Puede señalar una pérdida, una necesidad de descanso o de apoyo. Nos invita a bajar el ritmo y acercarnos a alguien.
Nos alerta ante un riesgo real o imaginado. Nos ayuda a prepararnos, protegernos y pedir ayuda.
Puede mostrar que un límite fue cruzado o algo parece injusto. Su energía puede ayudarnos a poner límites sin hacer daño.
Nos acerca a lo que valoramos y fortalece vínculos. También merece ser notada y compartida.
Haz una pausa. Respira sin exigir que la emoción desaparezca.
Nombra la emoción, escucha el cuerpo y nota tus pensamientos.
Busca una acción útil, segura y coherente con lo que valoras.
Ahora te toca practicar
Explora situaciones, ubica sensaciones en el cuerpo, sigue una respiración guiada, practica el reto 5-4-3-2-1 y construye límites y herramientas personales. Las actividades requieren una cuenta para cuidar tus respuestas.
Un límite claro puede nombrar la situación, expresar lo que necesitas y proponer una acción concreta, sin agredir ni abandonar tu bienestar.
Antes de cerrar, pregúntate: ¿cómo llegué?, ¿cómo me voy?, ¿qué aprendí de mí? y ¿qué quiero practicar?
Este material es psicoeducativo y preventivo. No reemplaza una evaluación, un diagnóstico ni un tratamiento psicológico. Si estás en riesgo o atraviesas una crisis, busca atención profesional o comunícate con los servicios de emergencia de tu localidad.
Proyecto orientado por el plan de trabajo de práctica clínica para el Instituto Familia y Vida.